¿Cuál es tu mejor tarifa?

TarifasEs posible que lo que llaman un PM (project manager), o lo que a veces se llama en español un «gestor de proyectos» de una agencia de traducciones, os haya preguntado alguna vez cuál es vuestra «mejor tarifa». A mí, me ha pasado más de una vez y más de dos. Todavía recuerdo la risa que me entró la primera vez que recibí un email con esta pregunta; era de una agencia francesa. Entre las cosas que me preguntaban, estaba esta: «meilleur tarif». ¡Muy a punto estuve de contestarles que 1 euro por palabra! Me contuve, claro, pero me pareció muy divertido que consideraran «mi mejor tarifa» la tarifa más baja, ¡es decir, «la mejor tarifa para ellos». ¿En tan poca consideración nos tienen algunos clientes o agencias? Y es que el tema de las tarifas siempre resulta peliagudo, un extraño y peligroso equilibrio entre lo que te gustaría cobrar y lo que crees que aceptarán. Me gustaría compartir con vosotros algunas consideraciones al respecto, algunas cosas que tengo en cuenta a la hora de decidir la tarifa que propongo.

ClienteTipo de cliente. ¿Se trata de una editorial, una agencia de traducción o un cliente directo? El problema desaparece, evidentemente, si se traduce para un solo tipo de cliente, pero si no es así, conviene tener claro lo que se puede pedir a cada uno. Las editoriales españolas suelen aceptar tarifas mucho más bajas que las agencias de traducción españolas y suelen estar acostumbradas a trabajar con tarifas por página. Las agencias de traducción suelen trabajar con tarifas por palabra. A los clientes directos, se les puede aplicar una tarifa algo más elevada, generalmente también por palabra, que siempre será menor que lo que les pide una agencia de traducción. Así que este es el orden en cuanto a tarifas: editorial (la que paga menos), agencia de traducción y cliente directo.

Tarifa mínimaTarifa mínima. Es una buena idea tener establecida una tarifa mínima para cada tipo de cliente (editorial, agencia o cliente directo) y para cada país, si se trabaja para clientes del extranjero, y no aceptar nunca un trabajo por debajo de esa tarifa mínima, que tenemos en la cabeza. Muchas veces es mejor disponer de tiempo para buscar nuevos y mejores clientes que trabajar 12 horas al día a una tarifa muy baja. Hay que comer, desde luego, pero también hay que intentar mejorar la situación laboral poco a poco, no solo en cuanto a la tarifa, sino también en cuanto al tipo de traducción que nos gusta hacer o el tipo de cliente con el que más a gusto trabajamos. Ya sabemos que muchas veces, por no decir todas las veces, tenemos que aceptar encargos que no nos gustan, pero vale la pena intentar, poco a poco, cambiar la tendencia y orientarnos hacia lo que queremos. ¡Y nunca trabajar por tarifas demasiado bajas!

País del clientePaís del cliente. No es lo mismo traducir para una editorial española que para una francesa, belga, suiza, canadiense, estadounidense, británica, colombiana o india. La ética profesional no me permite trabajar con tarifas españolas para un cliente que vive en un país con unas tarifas más elevadas. En ese país, hay traductores a los que haría una competencia desleal, ¡y eso nunca! En sentido contrario, no puedo pretender trabajar con tarifas españolas para un país que tiene unas tarifas más bajas. Hay que adaptarse a las tarifas de cada país, tanto si son elevadas como si son muy bajas para nosotros. ¿Cómo conocer estas tarifas? ¡Preguntando, claro! Las asociaciones de traductores de ese país seguramente nos podrán orientar, así como otros colegas españoles que trabajen para clientes de ese país.

Mucho trabajoTrabajo que tengo en ese momento. Si me piden una traducción cuando estoy trabajando en otras traducciones, tengo tendencia a pedir una tarifa más alta, seguramente porque no me importa demasiado que no me la acepten. En cambio, cuando hace días o semanas que no tengo nada que traducir, me lo pienso mucho y puede que les proponga mi tarifa mínima, ¡nunca menos! En el primer caso, quizá necesitaré un plazo  mayor de lo habitual, pero eso se puede negociar. Esto me ha permitido descubrir que algunos clientes pueden aceptar tarifas más elevadas de lo que creo, sobre todo en el extranjero. Es posible que, al final, el plazo de entrega que les interesa no me permita aceptar el encargo, ¡pero ya conozco la tarifa que pueden aceptar para otras veces!

Tipo de textoTipo de texto. Cada traductor tiene sus preferencias en cuanto al tipo de texto que le gusta traducir. A mí, me gusta la traducción científica y la literaria, por ejemplo. ¿Qué hago si me proponen la traducción de un texto jurídico? A no ser que lo vea muy fácil, cosa que no suele ocurrir, les digo que no es mi especialidad y les ayudo a buscar a un traductor especializado en estos temas. Puede ocurrir que el cliente insista, por el motivo que sea; en este caso, se le puede pedir una tarifa más alta de lo habitual y hacer corregir la traducción por un colega especializado. ¿Y si me ofrecen la traducción de un libro de medicina, de divulgación científica, de antropología, de filosofía o una novela? ¡Ah, entonces tengo mucho cuidado con la negociación de la tarifa! Me interesa, por lo tanto tengo tendencia a no correr riesgos y proponer una tarifa cercana a la mínima. ¡Nunca por debajo!

MecánicaDificultad del texto. La verdad es que no influye demasiado a la hora de determinar la tarifa, al menos para mí. De todos modos, puede ser un argumento para defender una tarifa que no nos aceptan o para proponer una algo más elevada de lo habitual. Digo que no influye demasiado porque la dificultad del texto suele tener más relación con las competencias del traductor que con el propio texto. Si me piden una traducción médica, a mí, que soy médico, me resulta fácil, en general, pero puede parecerme muy difícil la traducción de un texto de mecánica o de economía, por no hablar de un texto jurídico.

PactarEn fin, el establecimiento de la tarifa siempre es un problema, lo esencial es valorar «la mejor tarifa» desde nuestro punto de vista y defender lo que nos interesa, a nosotros, en cada momento. ¡Suerte!

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18 respuestas a ¿Cuál es tu mejor tarifa?

  1. maesecuervo dijo:

    Consejos siempre utilísimos, Nuria, muchas gracias.
    Elena Gallo

  2. Irena dijo:

    Establecer una tarifa mínima es realmente complicado, puesto que hay muchos factores que influyen en la misma. Me ha gustado esta frase: “Si me piden una traducción cuando estoy trabajando en otras traducciones, tengo tendencia a pedir una tarifa más alta”. Supongo que a todos nos pasa lo mismo.

    • Nuria Viver dijo:

      Desde luego, tienes toda la razón, hay muchos factores que influyen. Lo que me parece esencial es tener claro que no hay que aceptar tarifas “de hambre”; no solo perjudica al que las acepta sino al colectivo de traductores. Muchas gracias por tu comentario. Un abrazo.

  3. lukan6713 dijo:

    Una entrada de lo más útil, Nuria. Te doy las gracias por las reflexiones que han surgido tras esta lectura.
    Un saludo

  4. Fantástica entrada que verdaderamente ayuda a plantearse algunas cosas. Sobre todo me ha hecho gracia lo de tantear tarifas más altas “por si cuela” en trabajos que se salen de tu especialidad y que resulte que sí que cuela, inesperadamente. Y lo de las tarifas mínimas para trabajos que interesan mucho es un clásico que yo creo que hacemos todos, sobre todo cuando estamos empezando y lo que nos aporta ese trabajo es mucho más que lo que nos aportaría una tarifa superior. Eso sí, siempre respetando nuestra tarifa mínima, que es algo muy importante.

    • Nuria Viver dijo:

      Sí, tienes razón, no debemos bajar de una tarifa mínima que nos permita vivir bien. Si nos vemos obligados a hacerlo, estamos perjudicando a todos los traductores y a nosotros mismos. ¡Traducir barato es traducir mal y entrar en un círculo vicioso!
      Gracias por tu aportación.
      Un abrazo.

  5. ¡Muchas gracias, Nuria, por esta entrada! ¡Espero estar “a vuestra altura” (= gente de un gremio absolutamente genial) cuando comience mi autonomía después de la carrera!

    • Nuria Viver dijo:

      No te preocupes por la “altura”, Marie-Claire, seguro que vas “creciendo” poco a poco una vez que te pongas a trabajar. Te deseo mucha suerte en tu final de carrera y sobre todo en tus inicios como traductora profesional.
      Un abrazo.

  6. Edurne dijo:

    Excelente entrada. La vida misma del traductor. Me interesa muchísimo la ética profesional que mencionas, tenemos que cuidarnos. Trabajo con un grupo de traductores y revisores que trasciende fronteras y es muy difícil mantener una coherencia de precios. Hasta ahora lo he logrado.
    Una de las claves es saber decir “no”, ¿verdad?

    • Nuria Viver dijo:

      Desde luego, Edurne. A veces, el tema de las tarifas es difícil, porque todos tenemos que comer, pero hay que intentar que sean decentes, al menos. Es interesante tu grupo de traductores; tengo una idea en este sentido en mente, porque creo que, dada la situación actual, tenemos que juntarnos y sobre todo ayudarnos unos a otros. Espero que vuestro grupo funcione muy bien y os deseo mucha suerte.
      Muchas gracias por tu comentario.
      Un abrazo.

      • Edurne dijo:

        A las órdenes si deseas que te comente las “best practices” que voy inventando para saltar obstáculos. Mi información está en http://edurne.com/about/
        Me encantaría colaborar y ayudarnos con otros colegas que estén haciendo lo mismo.
        Un abrazo y muchas gracias por tu blog
        Edurne

  7. Nuria Viver dijo:

    Gracias, Edurne. Entraré en tu página en cuanto tenga tiempo. Todavía no hemos puesto en marcha nada, pero gracias por tu ayuda, ya te contaré.
    Un abrazo.

  8. Tradiling dijo:

    Nuria, un apunte muy interesante. Puedes tener claro que va a ser de lectura obligatoria para mis alumnos de traducción científica…

  9. Nuria

    Primero que todo muchas gracias por su generosidad al sacar tiempo para compartir su experiencia con otros traductores. Soy colombiano y vivo en Colombia; llevo 13 años traduciendo para una empresa cosmética bajo un contrato de prestación de servicios con honorarios fijos. Pero ahora estoy en busca de nuevos clientes y no tengo ni idea de qué tarifas proponer. Para tener una idea, me gustaría saber cuál es su tarifa mínima para un cliente español y cuál sería para un cliente similar en Francia. Le escribo a usted porque la Asociación de Traductores Colombianos es muy ineficiente y la comunicación con ellos es imposible desde otra ciudad que no sea Bogotá.

    Gracias

    John Byron Orrego

  10. Pingback: Sobre tarifas de traducción – Traductor autómata

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