Mi cliente ideal, un sueño durante la siesta

SiestaHoy no tengo nada para traducir, así que me tumbo unos minutos después de comer en el sofá del comedor. Me duermo, claro… Y sueño… En mi sueño, tengo mucho trabajo de mis clientes habituales, no doy abasto, tendré que trabajar el fin de semana y todavía me quedarán al menos cinco días de agobios. Ya he mandado a paseo tres veces a mi pobre pareja, que está en paro y no deja de venir a explicarme los últimos descubrimientos que ha hecho en facebook, en un blog o en un portal de noticias. Ya le he pedido perdón… Hace siglos que no escribo nada en el blog y solo leo unas páginas de un libro antes de quedarme planchada por la noche. De hacer ejercicio, pues nada, se queda para más adelante. ¡Qué drama!

BélgicaEn estas estoy cuando recibo un mensaje por correo electrónico de un posible cliente de Bélgica. Me pregunta si estoy disponible para una traducción médica de unas 10 000 palabras. Me explica cómo ha encontrado mis datos y me pide un presupuesto, si me interesa el trabajo. ¿Disponible? ¿Qué será eso? ¡Ya no lo recuerdo! Estoy por decirle que no estoy disponible cuando mi cerebrito me lanza una alarma: “¿No estabas buscando clientes en el extranjero? ¿No querías clientes que te pagaran más? ¡Prueba! ¡No lo dejes pasar! Parece amable”. Es cierto, el mensaje es de lo más correcto. Además, el texto, que me ha pasado enterito, es fácil para mí y está muy bien escrito en francés.

RiesgoMe armo de valor y le contesto que estoy encantada de conocerle, que me gustaría mucho traducir este texto, para el que estoy capacitada. Le digo sinceramente que en estos momentos estoy muy ocupada, así que, en caso de que siga interesado, el plazo será largo, más largo de lo habitual, porque primero tengo que terminar otras traducciones. Pienso que me dirá que no, por lo tanto, le pongo una tarifa alta, muy alta. ¡Es lo bueno que tiene estar muy ocupada, te atreves a pedir tarifas más altas! Mando el mensaje y me olvido, segura de que no volveré a saber nada más de él. Sigo traduciendo lo que tengo pendiente.

SorpresaDe repente, veo por el rabillo del ojo que me ha mandado otro mensaje. Intrigada por saber cómo responderá y con la esperanza de que no intente por todos los medios que le traduzca el texto a toda prisa, voy a ver el mensaje. ¡Sorpresa! Dice que no importa, que no tiene prisa, el plazo que le he dado le va bien, o incluso un poco más tarde. ¡Vaya! Pero es que además la tarifa altísima también le parece bien. ¡Ostras! Se me olvidan todos los clientes para los que estoy traduciendo en este momento y me digo: ¿Será el cliente ideal? Le contesto que vale y le pido sus datos. Me los pasa. Ningún problema.

AlegríaEl sueño se salta unos días. Se supone que he acabado lo que tenía pendiente, he hecho la traducción de mi nuevo cliente y ahora se la entrego. Me da las gracias muy amablemente. En unos minutos, le mando la facturaza. ¡No me lo puedo creer! ¡Qué pastón! ¡Y qué traducción tan interesante! ¡Y qué fácil! ¡A ver si no la voy a cobrar! Me agradece la factura y me dice que se pondrá en contacto conmigo si tiene alguna duda sobre la traducción. ¡Muy bien! En unas horas, me escribe para decirme que todo correcto, perfecto, que está muy contento con la traducción. ¡Vaya, qué detalle!

EsperanzaEl sueño se salta solamente un par de días, ¡un par! Recibo un aviso del banco. Ha llegado una transferencia. Pues no tengo previsto cobrar nada ahora, ¿qué será? Voy a mirar, intrigada. ¡Mi cliente ideal me ha pagado ya! Del susto, me despierto. ¡Oh, todo era mentira! De vuelta a mi ordenador, me pregunto si existirá un cliente como este. Por si acaso, entro en mis redes sociales (Linkedin y Viadeo) y empiezo a buscar. ¡Nunca se sabe!

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15 respuestas a Mi cliente ideal, un sueño durante la siesta

  1. Mónica dijo:

    😀 ¿Quién no ha tenido este sueño? A veces hasta se hace realidad y todo, de eso doy fe.

  2. Teo Gómez dijo:

    Qué buena escritora eres. Tendrías mucho más éxito que yo, aunque eso es bastante fácil.

  3. Madeleyn dijo:

    Me encantó tu artículo. Esporádicamente me llega uno que otro cliente así y lo disfruto muchísimo. ¡Felicitaciones!

  4. Thomas Kis-Major dijo:

    Bravo Nuria, que simpática. Fué un verdadero placer leerlo. ¿Vidas paralelas?… 🙂 Un abrazo.

  5. Elena Gallo dijo:

    Me ha encantado. Hasta la fecha, no me quejo de los clientes, más bien todo lo contrario. Pero shhhhhh, no sea que me despierte en el peor momento. 🙂

  6. Geneviève Naud dijo:

    Escribes muy bien, Nuria, me creí tu sueño. Los clientes extranjeros existen, tuve uno. Ójala te salgan, nos salgan, muchos y pronto.

    • Nuria Viver dijo:

      Gracias, Geneviève. Sí, ojalá nos llegue algún cliente que nos dé cosas interesantes para traducir, nos trate bien y nos pague bien. Mientras tanto, ¡soñar es gratis!
      Un abrazo.

  7. Ben Steiner dijo:

    Gracias por la historia fue muy gracioso, que resuena con todos los traductores.

  8. Pingback: Buenos propósitos de una traductora para el nuevo año | Traducción médica, técnica y literaria

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