Una traducción con muchos peces

Tengo que traducir una novela en la que el protagonista es un biólogo especializado en peces o un ensayo de biología marina o simplemente un artículo de divulgación científica sobre ictiología o quizá tengo que subtitular un vídeo sobre los habitantes del mar o del río. ¡Socorro! ¡No sé nada de peces! ¿Qué es la ictiología, para empezar? Ah, dice el DRAE que es la parte de la zoología que se ocupa de los peces, algo es algo. ¿Qué hago? ¿Digo que no? ¡Ni hablar! Pido un plazo de tiempo mayor de lo habitual, eso sí, para poder documentarme bien. ¡Acabaré siendo una miniexperta en peces y, además, lo pasaré muy bien en el proceso! ¡Faltaría más! ¡Pececitos, preparaos, que voy!

Vamos a ver primero cómo es un pez, su anatomía. Ya sé que son vertebrados, junto con los anfibios, los reptiles, las aves y los mamíferos, o sea que tienen una columna vertebral. También sé que hay peces de formas y tamaños muy diversos. He visto peces con una magnífica simetría bilateral y otros asimétricos. Buf, esto va a ser complicado. Bueno, seguro que algo en común tienen. Sí, todos tienen una cabeza, un cuerpo y unas aletas. ¿Ah, sí? ¡Pues no! ¡Resulta que hay peces sin aletas, como las anguilas! Vamos a centrarnos en lo más frecuente. Por fuera, un pez tiene una cabeza con dos ojos, dos narinas, una boca y un opérculo  que cubre las branquias y tiene una abertura (n.º 1 en el dibujo). En la parte lateral del cuerpo, se puede observar la línea lateral (n.º 2), un órgano sensorial que le permite captar los movimientos del agua. Está generalmente cubierto de escamas, aunque no todos los peces las tienen.

Las aletas pueden ser pares o impares, y tienen diferentes nombres, según su localización: aleta dorsal (n.º 3 en el dibujo), que puede ser única o no; aletas pectorales (n.º 10); aletas pélvicas o ventrales (n.º 9); aleta anal (n.º 7); aleta caudal (n.º 6), y aleta adiposa (n.º 4). Los peces utilizan las aletas para moverse y mantenerse en equilibrio.

¿Cómo son por dentro? Los peces tienen un esqueleto, la mayoría de las veces formado por huesos, pero existen peces cartilaginosos, cuyo esqueleto es de cartílago, como los tiburones y otros. El esqueleto tiene varias partes: cabeza, columna vertebral, costillas y espinas. Ninguna sorpresa, ¿verdad? Algunos peces tienen mandíbula, otros no. Las espinas se unen a la columna vertebral y sirven de sujeción a las aletas. Por lo demás, tienen un aparato digestivo, un aparato circulatorio con un corazón de dos cámaras, un aparato excretor con los riñones, un aparato reproductor y un sistema nervioso, respiran por branquias, que se encuentran debajo del opérculo, y también tienen, casi todos, una vejiga natatoria, que les permite controlar la profundidad a la que se mueven, llenándola o vaciándola de gas. Las diferencias de estos sistemas y aparatos son grandes entre los diferentes tipos de peces, así que no podemos tratarlos de manera general.

Los peces se clasifican en tres grandes clases: agnatos o peces sin mandíbula, condrictios o peces cartilaginosos y osteictios o peces óseos. Los peces sin mandíbula son los que aparecieron primero en la evolución de los seres vivos y muchas especies ya se han extinguido; en la actualidad, hay dos grupos, las lampreas y los mixinos. Además de no tener mandíbula, se caracterizan por carecer de escamas y de aletas, y tienen una forma alargada. Su esqueleto es cartilaginoso. Son unos peces raritos, con una boca llena de ventosas (lampreas) u otras estructuras tipo tentáculos (mixinos). Los peces cartilaginosos son más abundantes; existen tres grupos: escualos, mantas y rayas. Todos los demás peces se encuentran en la clase de los peces óseos. Tendremos que estudiar con más calma cada una de estas clases, pero ya sabemos bastantes cosas.

Hemos visto que la variedad de peces es muy grande. En cuanto a tamaño, por ejemplo, el pez más pequeño es el gobio enano (Pandaka pygmaea), que no mide más de un centímetro de largo; el más grande es el tiburón ballena (Rhincodon typus), que puede llegar a los 15 metros de largo. Su forma también es muy variable; por ejemplo, las lampreas son alargadas como las anguilas, carecen de aletas y tienen una boca con ventosas, mientras que los peces erizo pueden inflarse como un globo y erizar una serie de espinas por todo el cuerpo, para defenderse de sus depredadores. ¿Y qué me decís de los caballitos de mar? ¡Pues también son peces, aunque no lo parezca!

En cuanto a la forma de reproducirse, también hay diferencias, existen peces ovíparos, ovovivíparos y vivíparos. En la mayoría de los peces, la fertilización es externa, es decir, la hembra expulsa los huevos y el macho los fertiliza una vez en el exterior; todo el desarrollo del pez tiene lugar fuera del cuerpo de la madre, en el agua. Otros peces tienen una fertilización interna, de modo que, o bien se forman huevos que eclosionan en el interior de la hembra, o bien se desarrollan los pececitos directamente en el útero de la madre, como ocurre con algunos tiburones.

Esto de los peces es todo un mundo, da para mucho estudio. Vamos a ver algunos documentos que nos pueden interesar para ampliar información. Encontraréis fácilmente glosarios muy interesantes, como estos: glosario de Domingo Lloris publicado por la Generalitat de Catalunya o el glosario de términos en acuicultura publicado por el CSIC.

Os recomiendo también los documentales de Jeremy Wade, biólogo británico que ha hecho unos documentales muy interesantes sobre grandes peces de río o sobre los grandes ríos del planeta. Me parece muy buena la serie Grandes ríos con Jeremy Wade, que emitió la cadena DMax, aunque no sé dónde se puede ver, quizá en Youtube en inglés; estudia la salud de los grandes ríos a través del tipo y la cantidad de los peces que viven en él. La serie sobre los monstruos de río también es muy interesante.

Ya veis que el tema de los peces es complicado, muy variado y muy interesante. Esta pequeña introducción es solo el principio, se puede profundizar mucho más. De todos modos, ante una traducción complicada sobre el tema, ¡es fantástico tener una amiga bióloga que te pueda echar una manita en un momento de apuro!

Esta entrada fue publicada en Traducción científica y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Una traducción con muchos peces

  1. María Eugenia dijo:

    Me encantan las entradas que publicas. Se aprende muchísimo contigo. ¡Gracias!

  2. Celia dijo:

    Excelente entrada, Nuria.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s