Extremófilos

Su nombre lo dice todo, se trata de organismos que viven en unas condiciones extremas, como registra el DLE. La mayoría son microorganismos unicelulares, pero también tenemos al curiosísimo tardígrado u osito de agua, un encanto de criatura, que puede llegar a medir un milímetro, es decir, se ve a simple vista. Algunos viven a temperaturas extremas de frío o de calor, en medios muy ácidos o muy básicos, en lugares muy secos, a una presión muy elevada, en medios con mucha sal, a mucha profundidad en el mar o en la tierra e incluso dentro de las rocas. ¡Son increíbles! Se llaman extremófilos en contraposición a los mesófilos, que son los que viven en condiciones más o menos normalitas, como nosotros y muchos seres vivos.

Según el ambiente extremo en el que viven, los extremófilos se clasifican en termófilos si soportan temperaturas muy altas, psicrófilos si, por el contrario, soportan temperaturas muy bajas, alcalófilos si viven en medios muy alcalinos, halófilos si viven en ambientes muy salados, acidófilos si soportan una acidez muy elevada, xerófilos si viven en condiciones de extrema sequedad, piezófilos si soportan elevadas presiones, criptoendolitos si viven a grandes profundidades en el suelo, a veces dentro de las rocas, metalotolerantes si soportan elevadas concentraciones de metales, radiófilos si soportan una radiación alta, osmófilos si viven en medios con una elevada osmolaridad, oligotropos si viven en medios con muy pocos nutrientes. Cuando soportan varias de las condiciones ambientales extremas, ¿adivináis cómo se llaman?, poliextremófilos, claro.

Ya que traducimos del francés, vamos a ver algunos de estos términos traducidos:

Como hemos visto, la mayoría de los extremófilos son unicelulares, pero hay otros que no son microscópicos, como el gusano de Pompeya (Alvinella pompejana) o el tardígrado, también llamado osito de agua, que en realidad es un filo con tres clases y numerosas especies. El gusano de Pompeya vive en fuentes hidrotermales del océano Pacífico, a altas temperaturas y a grandes profundidades. Puede medir unos 12 cm y parece que soporta temperaturas tan altas como 50 ºC; es de color gris y tiene una especie de pelos en el dorso que, en realidad son colonias de bacterias protectoras, que viven en simbiosis con el gusano; en la cabeza, tiene branquias de color rojizo. Todavía se ha estudiado poco, tanto la temperatura máxima que puede soportar como la ayuda que le proporciona la simbiosis con las bacterias que lo cubren.

El osito de agua o tardígrado es un animalito impresionante, un poliextremófilo, del que existen numerosas especies, más de mil. Parece que resiste temperaturas tanto muy altas (150 ºC) como muy bajas (-200 ºC), presiones muy elevadas, radiaciones ionizantes, sequedad extrema y también puede vivir en el vacío. La mayoría de las especies son terrestres, viven en musgos, líquenes o helechos, pero algunas habitan en agua dulce o salada; se los puede encontrar más o menos en todas partes. Cuando las condiciones ambientales son desfavorables, tienen la capacidad de deshidratarse y así pueden vivir muchos años. Son animalitos muy estudiados en los laboratorios de biología, por su interés en la búsqueda de vida extraterrestre. Me parecen encantadores. ¡Cuando vuelva a nacer, seré osita de agua!

Esta entrada fue publicada en Traducción científica y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s