Endoscopios

Lo prometido es deuda. En la entrada sobre pequeños instrumentos diagnósticos en medicina, dije que hablaría de los endoscopios, unos aparatos muy útiles en medicina, así que vamos allá.

Un endoscopio es un instrumento que se utiliza para ver el interior del organismo, ya sea a través de un conducto natural (colon, tráquea, uretra, etc.), ya sea haciendo previamente un agujero para introducirlo (articulación, abdomen). El objetivo puede ser doble: diagnóstico y tratamiento. Lo más frecuente es que se utilice para hacer un diagnóstico. En este sentido, puede servir simplemente para mirar y hacer fotos o, además, para extraer un fragmento de tejido y analizarlo (biopsia) o tomar una muestra para analizarla desde el punto de vista microbiológico o bioquímico. En algunos casos, a la vez que sirve para diagnosticar una enfermedad, puede realizarse un acto terapéutico, como cuando se extirpa un menisco lesionado al hacer una artroscopia o se extrae un cuerpo extraño de la tráquea, por ejemplo.

El término de «endoscopio» es general, aplicable a todos los instrumentos destinados a examinar visualmente el interior del cuerpo, pero existen términos específicos para designar los aparatos concretos que se introducen por los diferentes orificios corporales o a través de una incisión. Por otra parte, el endoscopio puede ser rígido o flexible; en este último caso, recibe el nombre más específico de fibroscopio (también endoscopio flexible, fibroendoscopio o endoscopio de fibra óptica).

Gastroscopio: es un endoscopio, generalmente flexible, que se introduce por la boca y se hace pasar por la faringe y el esófago hasta el estómago. Recibe otros nombres, como fibrogastroscopio o gastrofibroscopio, en el caso (más frecuente) de que sea flexible. Se utiliza para explorar el esófago y el estómago con objeto de diagnosticar sus enfermedades (varices esofágicas, cuerpos extraños en el esófago, úlcera gástrica, cáncer, etc.). El esofagoscopio está destinado solo a la exploración del esófago y es un aparato muy similar al gastroscopio, aunque antiguamente eran rígidos. Durante una gastroscopia, se pueden extraer pequeñas muestras de tejido para analizarlos, así como del líquido contenido en el estómago o el esófago. También se pueden hacer algunas acciones terapéuticas, como detener una hemorragia con técnicas de coagulación, inyección de vasoconstrictores, productos esclerosantes, etc. o extraer un cuerpo extraño, como una espina de pescado clavada en el esófago, por ejemplo.

Duodenoscopio: está destinado al examen del esófago, el estómago y el duodeno, y es muy similar al gastroscopio. Sus funciones son las mismas: diagnóstico de úlceras, tumores y otras enfermedades esofagogastroduodenales, y pequeños tratamientos. Muchas veces, se realiza una esofagogastroduodenoscopia, es decir, la exploración de todo el trayecto desde la boca hasta el duodeno. Este endoscopio también permite realizar una colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) para diagnosticar enfermedades de las vías biliares y pancreáticas, extraer pequeños cálculos biliares, dilatar un conducto estrechado, etc. Una vez introducido el endoscopio hasta el duodeno, hay que localizar el orificio por donde desembocan las secreciones biliares y pancreáticas, e introducir un tubo fino que sale del endoscopio por este orificio; por este tubito, se inyecta un líquido de contraste, que será visible en una radiografía.

Enteroscopio: sirve para examinar el intestino delgado. Es más largo que los anteriores, puesto que tiene que ir más lejos. Permite llegar más o menos hasta los dos tercios del intestino delgado; para ver el tercio final, hay que introducir el endoscopio por el ano (colonoscopia). Se utiliza poco, sobre todo en caso de sospecha de enfermedad inflamatoria del intestino, como la enfermedad de Crohn.

Colonoscopio: está destinado a examinar visualmente el colon. Se introduce por el ano y recorre todo el recto y el colon hasta el ciego, incluso hasta la parte final del intestino delgado, si es necesario. Es muy útil para el diagnóstico precoz del cáncer de colon, en caso de que el examen de sangre oculta en las heces sea positivo o si existen factores de riesgo. Permite ver pólipos y extraerlos, biopsiar lesiones sospechosas de cáncer, colitis ulcerosa u otras enfermedades, diagnosticar divertículos, etc.

Sigmoidoscopio: puede ser rígido (poco usado actualmente) o flexible (similar al colonoscopio pero más corto) y sirve específicamente para explorar la parte final del colon (colon sigmoide o sigma), la más cercana al ano, así como el recto. Se utiliza cuando no se pretende explorar todo el colon.

Rectoscopio: es rígido y se utiliza para examinar solo el recto, porque es corto. Permite realizar biopsias y algunos tratamientos quirúrgicos sencillos. Como los demás endoscopios, dispone de un sistema óptico que ilumina el interior del intestino y de otros elementos para hacer fotos, biopsias, etc. Puede ser útil para explorar a un enfermo que tiene una hemorragia importante por el ano.

Anoscopio: es parecido al rectoscopio pero más corto, porque solo se utiliza para examinar el ano, por ejemplo, en caso de hemorroides. Existen modelos de diferentes formas, algunos metálicos y otros de plástico desechables.

Laringoscopio: sirve para observar el interior de la laringe y puede ser de varios tipos, según  el objetivo de la exploración. Existe un laringoscopio rígido que se introduce por la boca y se utiliza para intubar a un paciente que ha dejado de respirar o durante una intervención quirúrgica. El laringoscopio flexible suele introducirse por la nariz y sigue los mismos principios de los endoscopios flexibles, pero es más fino y sirve para examinar la laringe cuando existen trastornos, como afonía, sangrado, etc.

Broncoscopio: este endoscopio flexible se introduce por la boca, pasa por la laringe y la tráquea, y llega hasta los bronquios más grandes. Sirve para el diagnóstico de enfermedades pulmonares como el cáncer, que requieren una biopsia para conocer exactamente el tipo de tumor, o algunas infecciones (tuberculosis, micosis…) cuando otros métodos no han dado resultado. La imagen que se obtiene gracias al sistema óptico y la iluminación permite al operador observar la zonas por las que va pasando el broncoscopio y, si está asociado a una videocámara, se puede ver la imagen en una pantalla. Por el interior del tubo flexible, se pueden introducir ciertos tipos de pequeños instrumentos para tomar muestras, biopsiar tejidos sospechosos o con un objetivo terapéutico, como la extracción de cuerpos extraños, la detención de una hemorragia, etc.

Cistoscopio: puede ser rígido o flexible. Se introduce por la uretra y llega hasta la vejiga urinaria. Además de su objetivo diagnóstico (enfermedades de la uretra, la próstata en el hombre o la vejiga), puede servir para introducir un catéter por el uréter con objeto de eliminar un cálculo atascado, por ejemplo, o extraer pólipos. Se pueden tomar biopsias en caso necesario.

Histeroscopio: es un endoscopio rígido o flexible que se introduce por la vagina y el canal cervical para llegar al interior de la cavidad uterina y explorarla. Se utiliza como diagnóstico en caso de alteraciones de la menstruación, problemas de esterilidad, sangrado anormal o sospecha de enfermedades uterinas (malformaciones, pólipos, miomas, tumores, etc.). El aparato permite tomar muestras del tejido para analizarlas en caso necesario. También se pueden realizar algunas acciones terapéuticas, como extracción de pólipos.

Los endoscopios que hemos visto hasta ahora se introducen por un orificio natural: la boca, la nariz, el ano, la uretra o la vagina. Existen otros endoscopios que se introducen por un orificio practicado por el cirujano. Con ellos, se realizan exploraciones más complicadas y delicadas, que requieren personal experto y reciben el nombre de «cirugía mínimamente invasiva». Son estos:

Laparoscopio: es rígido. Se introduce en el abdomen a través de un pequeño orificio que atraviesa la pared abdominal. Gracias al sistema óptico y de iluminación, se puede ver en una pantalla el interior de la cavidad peritoneal y observar si existen alteraciones cuando otros métodos diagnósticos no han esclarecido cuál es la causa de un dolor abdominal, por ejemplo.

Toracoscopio: es un tubo rígido, de diámetro variable según el modelo y el objetivo que se persigue, que se introduce en la cavidad pleural a través de un orificio practicado en el tórax, entre dos costillas, una operación delicada. Permite observar la cavidad pleural y los tejidos vecinos, para detectar sus enfermedades (tumores, infecciones, etc.), diagnosticar la posible causa de un neumotórax o tomar muestras de líquido o de tejido. El objetivo también puede ser terapéutico: aspirar un derrame pleural, instilar sustancias terapéuticas dentro de la cavidad pleural o adherir las dos hojas pleurales (pleurodesis), por ejemplo.

Mediastinoscopio: este endoscopio (rígido o flexible) se introduce por una incisión quirúrgica en la parte baja del cuello, en el hueco supraesternal. Sirve para examinar la parte del centro del tórax, donde se encuentran los ganglios linfáticos, los grandes vasos y el corazón. Se ve la parte superior del tórax, se pueden observar la tráquea y los bronquios principales por el exterior, así como los ganglios linfáticos, que se pueden biopsiar. Se utiliza como último recurso para el diagnóstico de enfermedades inflamatorias, infecciosas o tumorales que afectan al tórax.

Artroscopio: es un tubo rígido que se introduce a través de una incisión quirúrgica practicada en una articulación. El sistema óptimo y de iluminación permiten ver el interior de una articulación para diagnosticar sus lesiones y, a veces, tratarlas. Con una cámara de vídeo asociada, se puede ver el interior de la articulación en una pantalla. Se utiliza sobre todo en la rodilla, la cadera y el hombro, pero también en el tobillo y la muñeca. Se emplea mucho en traumatología deportiva. Se pueden extraer fragmentos o la totalidad de un menisco roto o de otros elementos articulares, así como reparar algunos ligamentos.

La exploración que se realiza con estos aparatos tiene un nombre muy parecido al propio aparato: endoscopia, gastroscopia, cistoscopia, histeroscopia, laparoscopia, artroscopia…

Bueno, no es un tema muy agradable, sobre todo si uno se imagina en esta situación, pero hay que tener en cuenta que, actualmente, estas exploraciones suelen realizarse con una buena sedación e incluso con anestesia local o general, por lo tanto, no resultan demasiado molestas.

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Generalidades sobre los huesos

Todos sabemos que los huesos constituyen el soporte del cuerpo y que, todos juntos, forman lo que llamamos el esqueleto. Sin embargo, esta no es su única función, ni mucho menos. También sirven para proteger algunos órganos internos, como el cerebro, el corazón y los pulmones, que se encuentran respectivamente dentro del cráneo y de la caja torácica. En los huesos, se insertan los músculos a través de los tendones, lo cual hace posible el movimiento. Un tipo de tejido óseo llamado esponjoso sirve también para fabricar los elementos de la sangre (glóbulos rojos o hematíes, glóbulos blancos o leucocitos y plaquetas), puesto que aquí se encuentra la médula ósea, con las células madre que darán lugar a estos elementos. El hueso también permite almacenar grasa, en la médula amarilla, y algunos minerales, como calcio y fósforo.

En cuanto a su forma, los huesos pueden clasificarse de la siguiente manera:
Huesos largos, como el fémur o el húmero.
Huesos cortos, como las vértebras o los huesos de la muñeca y del tobillo.
Huesos planos, como los del cráneo o las costillas.
Huesos irregulares, como los de la base del cráneo.

La superficie del hueso no es lisa, tiene crestas, agujeros, tuberosidades, eminencias, canales, apófisis… Reciben diferentes nombres que ya iremos viendo. Por ejemplo, el agujero nutricio sirve para que entre la arteria que lleva la sangre al interior del hueso para aportarle oxígeno y nutrientes, puesto que el hueso es un tejido vivo. Hay protuberancias de diversos tipos donde se insertan ligamentos o tendones.

Los huesos largos de las extremidades tienen varias partes: una parte central, que recibe el nombre de diáfisis, y dos extremos, que se llaman epífisis (proximal y distal). La unión de estas dos partes es la metáfisis, la zona por donde crece el hueso cuando se está desarrollando, en la infancia. La diáfisis tiene un tipo de tejido óseo llamado “compacto” y una cavidad en el centro, llena de tejido graso, la médula ósea amarilla. Esta cavidad medular también recibe el nombre de “canal medular”, pero no debe confundirse con el conducto raquídeo (canal formado por las vértebras por donde pasa la médula espinal), que también puede llamarse “canal medular”. El contexto nos ayudará a diferenciar estos dos elementos. En las epífisis, se encuentra el otro tipo de tejido óseo, el esponjoso, que contiene la médula ósea roja, productora de los elementos de la sangre.

El hueso está recubierto por una membrana que se llama periostio. Por dentro, el hueso está recubierto por una membrana similar pero más delgada, el endostio. La parte del hueso que se articula con otro hueso es algo diferente, puesto que está recubierta por cartílago hialino con su membrana. Lo estudiaremos al tratar de las articulaciones.

No nos olvidemos de nuestra lengua de traducción:

¡Nos vamos acercando a la descripción de los diferentes huesos que forman el cuerpo humano! ¡Paciencia!

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Quince minutos de ejercicios con bandas elásticas para traductores

¡Cómo nos cuesta decidirnos a hacer ejercicio de forma regular! ¡Con lo claro que tenemos casi todos que, en mayor o menor medida, el ejercicio es necesario para la salud física y mental! Hacer ejercicio es especialmente importante para los traductores, que se pasan el día sentados ante el ordenador. No hace falta mucho, solamente un mínimo de media hora al día de ejercicio moderado (150 minutos a la semana), como recomienda la OMS, aunque mucho mejor si llega a una hora al día, de lunes a viernes (300 minutos a la semana). Caminar, ir en bicicleta, nadar, correr, hacer gimnasia, jugar a tenis o practicar deportes de equipo, todo vale. El problema es que hay que compaginar estos minutitos diarios con el trabajo y eso ya es más difícil, sobre todo hacerlo de forma regular. Ya hemos hablado en otras ocasiones de ejercicios como correr, hacer spinning o estiramientos. En esta ocasión, quiero proponer quince minutos de ejercicios con gomas o bandas elásticas, que se pueden hacer en casa, por supuesto, y con un material muy baratodisponible en varias resistencias; recomiendo una baja (amarilla), para empezar.

BandasLa idea general es ejercitar un poco todos los músculos del cuerpo, sobre todo los de las piernas y los brazos, con una sencilla banda elástica que solo nos costará unos 4 euros. Se trata de ejercicios que forman parte del pilates. Por cierto, este interesante método de entrenamiento físico y mental lo desarrolló un alemán llamado Joseph Hubertus Pilates, cuya biografía vale la pena conocer. Aunque se trate de un nombre propio, el método se escribe con minúscula, como muy bien refleja el DRAE. El pilates tiene sus fundamentos, que conviene conocer, pero nos limitaremos a decir que hay que concentrarse en los movimientos que se realizan, hacerlos despacio y con un gran control de la musculatura y de la respiración; el movimiento debe ser fluido y con relajación de todos los músculos que no se estén contrayendo.

EstiramientosLo ideal es hacer primero unos estiramientos, para preparar la musculatura. Si hacemos el cuarto de hora de estiramientos que recomiendo en otra entrada y el cuarto de hora de ejercicios con bandas elásticas que vamos a explicar ahora, tendremos ya la media horita de ejercicio mínimo diario. Si además podemos caminar 30-60 minutos a buen ritmo, entonces ya, ¡genial! Los estiramientos son importantes, porque “calientan” los músculos y disminuyen la posibilidad de lesionarse. En realidad, con las bandas elásticas, no es fácil que se produzcan lesiones, pero es mejor estirar un poco antes de realizar estos ejercicios.

Empezaremos por ejercitar la parte superior del cuerpo.

1. cintas-1Nos sentamos en el suelo con las piernas extendidas, ligeramente separadas, y pasamos la banda elástica alrededor de los dos pies. Sujetamos cada uno de los extremos de la banda con las manos, de manera que quede tirante. También podemos cruzar la banda, es decir, sujetar la que corresponde al pie derecho con la mano izquierda y la que corresponde al pie izquierdo con la mano derecha. Estiramos la banda hacia atrás con los dos brazos, llevando los codos hacia fuera como si estuviéramos remando, y volvemos pasivamente hacia delante. Lo hacemos 15 veces, despacio. Nos llevará más o menos 1 minuto. Descansamos medio minuto, más o menos, y repetimos. Hacemos 4 series de 15. Total: unos 5-6 minutos. Estamos haciendo trabajar sobre todo los músculos de la parte superior de la espalda y los hombros.

cintas-22. Nos colocamos de pie, con la banda elástica bajo los pies. Sujetamos cada extremo de la banda con una mano, de modo que quede tirante, con los brazos a lo largo del cuerpo. Tiramos de la banda hacia arriba y hacia delante con los dos brazos, flexionando los codos, de modo que las manos lleguen casi a tocar los hombros. Lo hacemos 15 veces, despacio. Descansamos medio minuto, más o menos, y repetimos. Hacemos 4 series de 15. Total: unos 5-6 minutos. Con este ejercicio, estamos haciendo trabajar sobre todo los bíceps de ambos brazos.

3. En la misma posición que en el ejercicio anterior, con la banda elástica bajo los pies, sujetamos cada extremo de la banda con una mano, pero de modo que quede cruzada delante del cuerpo. Flexionamos un poco las rodillas, nos inclinamos un poco hacia delante y tiramos de los extremos de la cinta hacia los lados y hacia arriba, hasta que los brazos queden a la altura de los hombros. Lo hacemos 15 veces, despacio. Descansamos medio minuto, más o menos, y repetimos. Hacemos 4 series de 15. Total: unos 5-6 minutos. Estamos ejercitando sobre todo los músculos de los hombros.

Bueno, ya tenemos los 15 minutos de ejercicios con bandas elásticas. Con ellos, hemos ejercitado los músculos de la parte superior del cuerpo, sobre todo de los brazos. Hay otros muchos ejercicios de este estilo para los brazos y el tronco, que puedes encontrar fácilmente en Internet, para variar de vez en cuando y ampliar la musculatura que se ejercita. No olvides consultar primero con el médico si tienes algún problema de salud, antes de hacer el tipo de deporte que sea. Otro día hablaremos de ejercicios con bandas elásticas para la parte inferior del cuerpo. En este vídeo, puedes encontrar más ejercicios con cintas. ¡A moverse, colegas!

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Índice de masa corporal

El índice de masa corporal es la relación entre el peso y el cuadrado de la estatura; es un número sin unidades, una razón o cociente (en inglés, ratio). Se abrevia con la sigla IMC en español. Me propongo hablar un poco de este índice porque se utiliza mucho en medicina y también el epidemiología, en todo el mundo.

¿Cómo se calcula? Pues dividiendo el peso de una persona en kilogramos por el cuadrado de su estatura en metros:

Por ejemplo, si pesas 60 kilos y tienes una estatura de 1.65 metros, tu IMC será de 22. ¿Te salen las cuentas?

¿Para qué se utiliza el IMC? Es útil para valorar si una persona tiene el peso adecuado o bien está demasiado delgada o demasiado gorda. Las cifras que se barajan son las siguientes:

Desnutrición: menos de 16,5.
Delgadez: entre 16,5 y 18,5.
Corpulencia normal: entre 18,5 y 25.
Sobrepeso: entre 25 y 30.
Obesidad moderada: entre 30 y 35.
Obesidad grave: entre 35 y 40.
Obesidad mórbida: más de 40.

Estas cifras pueden utilizarse ante una persona o paciente concreto o para estudios de población. Tiene algunos problemas cuando se trata de personas de estatura muy baja o muy alta, o de atletas con una musculatura muy desarrollada, y no se puede utilizar en los niños y adolescentes (en realidad, ellos tienen sus propios valores), pero, en general, resulta una indicación útil para determinar si una persona tiene un exceso de grasa en el cuerpo y estaría bien que adelgazara, por ejemplo, o al contrario, para valorar a los pacientes que presentan una pérdida de peso o una anorexia.

Debemos este índice a Adolphe Quetelet, un científico belga que vivió en el siglo XIX. Le gustaban las matemáticas y estudió astronomía y geometría. Se doctoró en Ciencias y trabajó como profesor de matemáticas. Se dedicó durante varios años a estudiar el peso y la estatura normales del ser humano en diferentes edades de la vida, y creó una serie de tablas que relacionaban estos valores. También fue un pionero de la bioestadística, que le sirvió para encontrar estos valores “normales”.

 

 

 

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Los cursos de Miríada X

La formación es muy importante para el traductor, eso está muy claro. Tenemos muchas maneras de formarnos, además de hacer la carrera de Traducción. Podemos apuntarnos a cursos presenciales de posgrado, a un máster o a cursos específicos que ofrecen organismos como AulaSic, Trágora, ISTRAD u otros, que también suelen ofrecer cursos en línea. Seguramente se tratará de cursos muy relacionados con la traducción pero, ¿hay algo que no esté relacionado con la traducción? Si estás traduciendo una novelita de lo más inocente, ¿quién te asegura que tu protagonista no será un astrofísico apasionado al que le encanta hablar de sus temas de estudio, superespecializados? Puede salirnos de todo en una traducción, absolutamente de todo. Si además eres un traductor curioso, como yo, al que le gusta meter las narices en todos los temas, seguro que te interesará Miríada X.

Es una plataforma de formación en todo tipo de temas, a través de la cual se puede acceder gratuitamente a cursos preparados por universidades españolas, de América Latina y Portugal, además de unas pocas instituciones que no son universidades. Solo hay que inscribirse en la plataforma (gratis) y apuntarse a los cursos, que también son gratis. En inglés, este tipo de cursos reciben el nombre de MOOC (massive online open course), lo cual significa que son cursos en línea abiertos, o sea, gratuitos. Maravilloso, ¿no? A mí, me lo parece, porque, a veces, es difícil encontrar el tiempo de asistir a un curso presencial y, cuando te apuntas porque tienes poco trabajo, parece que todos tus clientes se ponen de acuerdo para pedirte traducciones, pierdes clases y lo pasas fatal para seguirlas. ¡Además, a veces son caritos! Así que vamos a ver lo que se puede hacer desde casa y sin gastarse un euro.

Una vez que te has inscrito en la plataforma Miríada X, has elegido una contraseña y ya formas parte de la comunidad de estudiantes, puedes apuntarse a los cursos que se vayan a abrir próximamente. Sí, porque los cursos empiezan y terminan, tienen sus fechas, aunque muchas veces después quedan abiertos solo para consulta. Antes de apuntarte, ya puedes ver el tipo de cursos que se ofrecen; están en la página de inicio. Primero salen los más populares y después los que ya tienen una fecha próxima de apertura o incluso ya han empezado, pero todavía tienes tiempo de apuntarte. Puedes leer en qué consiste el curso en cuestión y también ver el vídeo de presentación, para hacerte una idea del contenido, así como la fecha de inicio y los títulos de los diferentes módulos que forman el curso con sus fechas.

¿Cuál es la metodología de estos cursos? Puede haber diferencias entre unos y otros, pero, en general, constan de una serie de módulos a los que se tiene acceso de forma progresiva. Cada uno tiene su fecha de apertura y un tiempo de una o dos semanas para estudiarlo y hacer los ejercicios. Después de este tiempo, puedes acceder a la documentación, pero seguramente ya no podrás mandar los ejercicios ni hacer el examen. Cada módulo tiene un contenido, que puede ser en forma de PDF, de vídeo o de ambos. También hay documentos complementarios para ampliar información. Cuando has terminado de estudiar todo esto, tienes que hacer un “examen” en forma de preguntas con respuesta múltiple (tienes que elegir la acertada). También es posible que tengas que hacer unos ejercicios y mandarlos a través de la plataforma. Todo esto da lugar a unas “notas”, que puedes ver en el apartado correspondiente. Hay que hacer todos los exámenes y los ejercicios obligatorios, y superarlos (hay una nota mínima) para tener acceso a una acreditación de participación (gratuita) o a un certificado de superación (40 euros).

Otro elemento importante es el foro, en el que participan los alumnos apuntados al curso y el profesor. En este foro, te pueden solucionar los problemas que tengas para acceder a los módulos, pero también sirve para compartir con los demás alumnos algunos aspectos del curso y para solucionar dudas. Hay que decir que nosotros, los traductores, que somos muy exigentes en cuanto a la calidad del texto, podemos sentirnos algo decepcionados por esta calidad, a veces algo deficiente (faltas de ortografía y otros errores). Ocurre a menudo con los cursos que no son de materias relacionadas con la lengua. En fin, se agradece la buena voluntad…

Hasta ahora, he hecho cuatro cursos en Miríada X: Desentrañar el universo. Introducción a la astronomía (que no pude acabar y ahora estoy haciendo de nuevo), Potencia tu mente, Pandemias, nuevas infecciones virales y Habla bien, escribe mejor. En todos he aprendido muchas cosas, o bien directamente a través de la información de los módulos y la información complementaria, o bien por la información que he buscado por mi cuenta. Excepto el último, que es específicamente de lengua, los demás pertenecen a otros ámbitos del conocimiento, pero siempre es útil aprender cosas nuevas. Hay muchísimos cursos en esta plataforma, así que seguro que encuentras uno que te interese. ¡Adelante!

 

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División de la anatomía y ciencias relacionadas

Antes de empezar con la descripción de los componentes del sistema musculoesquelético del cuerpo humano, vamos a hablar de cómo está organizada esta ciencia y con qué otras ciencias se relaciona de manera más directa. La anatomía descriptiva puede dividirse en varias partes, según su objeto de estudio:

Osteología. Estudia los huesos. El esqueleto es lo que sustenta todo el cuerpo y suele ser lo primero que se estudia en anatomía.

Sindesmología o artrología. Estudia las articulaciones.

Miología. Estudia los músculos.

Esplacnología. Estudia los órganos y las vísceras.

Angiología. Estudia los vasos sanguíneos.

Neurología. Estudia el sistema nervioso.

Estesiología. Estudia los órganos de los sentidos.

Algunas de las ciencias que se relacionan de manera más directa con la anatomía son las siguientes:

Embriología. Estudia el desarrollo de los seres vivos, en nuestro caso, del ser humano, desde la unión del espermatozoide y el óvulo hasta en nacimiento.

Citología. Estudia las células.

Histología. Estudia los tejidos.

Con estas ideas generales como base, podemos entrar a estudiar, en primer lugar los huesos.

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Canfranc Estación, un lugar fresquito para traducir

Tres semanas en este pueblecito del Pirineo aragonés me han enseñado que se pueden descubrir muchas cosas si, en lugar de “pasar” por un lugar, nos quedamos y “estamos” en él, “vivimos” en él. Para eso, lo ideal es alquilar un apartamento, en mi caso La Tuca Petit, una casita encantadora y bastante grande, con wifi, en un lugar muy tranquilo al final del pueblo, ideal para descansar y traducir. ¡Y con unos propietarios maravillosos! El pueblo tiene un pequeño supermercado, una carnicería y otras tiendas para comprar todo lo necesario. Está muy bien comunicado por tren (Zaragoza-Canfranc) y autobús. Incluso hay un autobús francés que te lleva a Bedous, donde se puede coger el tren para Olorón y más allá. ¿Qué he descubierto en este pueblo? Veamos…

Una estación impresionante y con una gran historia. La estación internacional de Canfranc se empezó a construir después de la Primera Guerra Mundial (1915) para comunicar España con Francia en tren por el túnel ferroviario de Somport y se terminó en 1925. El rey Alfondo XIII la inauguró el 18 de julio de 1928, acompañado por el presidente francés, Gaston Doumergue, acto que se conmemora cada año en la actualidad con una escenificación ambientada en la época en la que participa la gente del pueblo, que tuve ocasión de presenciar. En aquella época, el lugar se convirtió en un centro importante para la gente, pues se encontraban allí muchos servicios. Durante la Guerra Civil, se cortó la comunicación con Francia, y la Segunda Guerra Mundial trajo al ejército nazi a la parte francesa de la estación. Esta presencia militar hizo surgir una red de espionaje en la que participaron muchas personas del pueblo, colaboradoras de los aliados. En 1970, dejaron de pasar trenes a Francia, debido al hundimiento de un puente en la parte francesa, aunque sigue llegando el tren dos veces al día a Canfranc desde Zaragoza. Todo esto y más se cuenta en la visita guiada.

Un laboratorio subterráneo. Lo encontramos por casualidad durante un paseo por la parte alta del pueblo. Un edificio moderno con las siglas LSC (Laboratorio Subterráneo de Canfranc). ¿Qué será esto? Investigando y preguntando, descubrimos que es algo importante, un laboratorio construido aprovechando el túnel de la carretera (Somport) para realizar investigaciones bajo más de 800 metros de montaña. ¿Qué investigan a esta profundidad? Pues bastantes cosas, principalmente del ámbito de la astrofísica, por ejemplo la materia oscura o los neutrinos. La montaña que tiene encima frena buena parte de la radiación cósmica y permite estudiar mucho mejor una serie de partículas que llegan del cosmos. El laboratorio organiza visitas guiadas todos los viernes, gratis, aunque hay que reservar plaza; antes de la visita, un físico muy agradable, este mismo, explica en la sala de conferencias la historia del laboratorio y su funcionamiento, así como los diferentes proyectos en los que están trabajando actualmente grupos de investigadores de todo el mundo. ¡Muy interesante! Después, en los coches del LSC, se entra en el laboratorio a través del túnel de la carretera, se visita el lugar y se sale por el túnel del tren, actualmente en desuso.

Búnkeres. Los alrededores del pueblo están llenos de búnkeres, construidos por la dictadura de Franco para protegerse de una posible invasión francesa. Resulta un tanto inquietante encontrarse con estos potentes refugios de hormigón en los paseos por el bosque, pero así es la historia. Parece ser que forman parte de la Línea P, un conjunto defensivo que se construyó en los Pirineos entre 1944 y 1959. Ahora no sirven para nada, afortunadamente, ¡pero pueden ser muy útiles en caso de lluvia!

Naturaleza. Es lo mejor de todo. Para proteger la estación de aludes y desprendimientos, se llevó a cabo todo un programa de reforestación, de manera que los árboles ahora son inmensos y muy variados. Además, hay toda una red de caminos buenos y con escasa pendiente para pasear. Uno de ellos tiene el fantástico nombre de “Paseo de los Melancólicos”, que permite caminar una horita sin mucho esfuerzo. Se pueden hacer otras muchas excursiones, con diferentes grados de dificultad. También pasa por aquí el Camino de Santiago, que se puede recorrer hacia arriba (Candanchú) o hacia abajo (Jaca). En julio, todo está lleno de flores, se descubren pájaros nunca vistos y se pueden ver sarrios o corzos en las partes altas. Es una delicia dar un paseo por el bosque después de un día de trabajo en casa o por la mañana, o sentarse a leer cerca del río, con sus encantadoras pozas dispuestas a recibirnos si hace mucho calor.

¡Una estancia muy recomendable entre una gente encantadora!

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