La clasificación de los seres vivos

La taxonomía biológica, una rama de la biología, es la ciencia de la clasificación, es decir, se ocupa de establecer unas reglas que permitan clasificar a los seres vivos en una especie de árbol para formar un sistema ordenado que ayude a ver con claridad las relaciones que tienen unos seres con otros debido a su historia evolutiva. Esta palabra también se utiliza para hablar de la propia clasificación, o sea del conjunto de taxones (categorías) que forman la clasificación. El árbol filogenético de los seres vivos, como os podéis imaginar, es muy grande, enorme, así que solo vamos a ver su inicio. Los principales taxones (hay más) que se utilizan para clasificar a los seres vivos son estos, con su traducción al francés:

Vamos a empezar por los dominios. Son tres: bacterias (Bacteria), arqueas (Archaea) y eucariotas (Eukarya). Fácil. Bueno, en realidad, las bacterias y las arqueas son procariotas, pero no vamos a complicar las cosas, que ya bastante se complican en el resto de la clasificación. ¿Cómo se escriben estos tres dominios? Para saberlo, lo mejor es consultar el magnífico libro de Gonzalo Claros, Cómo traducir y redactar textos científicos en español, que se puede descargar gratuitamente en la web de la Fundación Dr. Antoni Esteve. Este libro nos dice lo siguiente: «Así, solo la nomenclatura de virus y bacterias recomienda poner en cursiva todos los taxones en latín, mientras que las nomenclaturas de animales, vegetales y protozoos solo mantiene la cursiva para género y especie». Por lo tanto, tendremos que escribir «Bacteria» en cursiva, si utilizamos la palabra en latín y en mayúscula, como debe ser; por supuesto, si la utilizamos en español, tendremos que escribirla en minúscula y en redonda: bacteria. Solo cuando nos refiramos al dominio la podremos escribir en latín (cursiva y mayúscula). Gonzalo no nos dice nada de cómo escribir «Archaea», que no es una bacteria ni un eucariota, aunque la Fundéu considera que debe escribirse en redonda.

Estos tres dominios son las tres primeras ramas que salen del tronco del árbol de los seres vivos. He dicho «tronco», así que tal vez haya un ser vivo que originó a estos tres, ¿no? Pues sí, así lo considera la ciencia, y se llama LUCA, el antepasado unicelular de todos los seres vivos. LUCA son las siglas de Last Universal Common Ancestor, o sea el último ancestro común universal. Bueno, yo lo consideraría el primero, pero en fin… ¿Existió realmente este antepasado común? No podemos saberlo a ciencia cierta, claro, porque ya no existe, pero los estudios genéticos demuestran que sí. ¡Ya no volveremos a decir nunca más que venimos del mono, venimos de LUCA! De todos modos, el mono nunca fue nuestro antepasado, sino como mucho nuestro primo hermano. Por supuesto, tenemos antepasados más cercanos: el antepasado común con los monos, el antepasado común con los neandertales… Pero ese es otro tema.

Así que las tres primeras ramas de LUCA son las bacterias, las arqueas y los eucariotas. ¿Qué diferencia a estas tres ramas? Las bacterias son organismos unicelulares procariotas, con una pared celular y una membrana celular; carecen de núcleo, por lo que su material genético (ADN), en forma de cromosoma circular, está suelto en el citoplasma; carecen de orgánulos, como el retículo endoplásmico, las mitocondrias, los cloroplastos, etc.; pueden tener flagelos o pelos para moverse; se reproducen asexualmente. Las arqueas también son procariotas unicelulares, con pared celular y membrana celular; carecen de núcleo y su cromosoma es circular, carecen de orgánulos; pueden tener flagelos; se reproducen asexualmente. ¿Qué las diferencia de las bacterias, entonces? Pues, sobre todo, la composición de la pared celular, su metabolismo más limitado y el modo de transcripción y traducción del material genético, más parecido a los eucariotas. Las arqueas son organismos más primitivos, por decirlo así, que las bacterias y han quedado relegadas a ambientes extremos, porque no han podido adaptarse como las bacterias. A diferencia de estas últimas, no son patógenas ni tan variadas, aunque pueden encontrarse en nuestro intestino, como parte de la microbiota.

Los eucariotas tienen diferencias marcadas con las bacterias y las arqueas. No tienen pared celular; pueden ser unicelulares o pluricelulares; tienen un núcleo que encierra su material genético; tienen numerosos orgánulos en el citoplasma; su material genético es lineal y múltiple, en forma de más de un cromosoma; son capaces de reproducción sexual, que es el tipo de reproducción que permite mayor intercambio genético. Digamos que son más evolucionadas que las bacterias y las arqueas, y son las que dan lugar a las plantas y los animales, aunque también pueden ser unicelulares, como los protozoos (amebas, plasmodios, etc.).

De los tres dominios, el que se nos hace más extraño es el de las arqueas, porque no son patógenas y viven en ambientes un tanto apartados, así que vamos a poner un ejemplo de estos seres vivos todavía poco conocidos, aunque algunos utilizados en la industria. Una arquea tiene el sugerente nombre de Pyrococcus furiosus. Al parecer, este nombre se debe, por una parte (género), a que es un extremófilo cuya temperatura óptima de crecimiento es de 100 ºC y, por otra parte (especie), a que crece con mucha rapidez. Es redondito, tiene flagelos, aunque diferentes de los de las bacterias, y no le gusta nada el oxígeno, así que vive en ambientes anaerobios. Se encontró por primera vez en la isla Vulcano de Italia, en sedimentos termales marinos. Se utiliza en el laboratorio (amplificación del ADN en la PCR) y en la industria (producción de dioles). ¡Es una monada!

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Ajo y agua

¿Conocéis esta expresión? Es curiosa e interesante por la manera en que se ha formado: ajo(derse) y agua(ntarse). Es decir, se han juntado y acortado palabras para producir un eufemismo que nos puede ir muy bien si no nos interesa, por el motivo que sea, pronunciar palabras malsonantes. ¿La agencia no te acepta la tarifa que le has propuesto? Ajo y agua. ¿La editorial te propone una fecha de entrega que ni cinco traductores traduciendo en cadena podrían cumplir? Ajo y agua. ¿Hace tres semanas que ningún cliente se acuerda de ti? Ajo y agua.

Bueno, en los casos anteriores, quizá tendríamos que buscar la parte positiva, que la tiene. En los tres casos, tendremos menos trabajo y, por lo tanto más tiempo, que podremos utilizar para lo que nunca tenemos tiempo de hacer: leer, ordenar el ordenador que, a pesar de su nombre, no se ordena solo, pasear, hacer deporte y un montón de cosas más, de las que son gratis, claro, porque, en cuestión de dinero, ajo y agua, si no te toca la lotería.

No se puede decir lo mismo de otras jodidas mayúsculas, como el calentamiento global, la guerra de Ucrania o cualquier otra guerra y muchas cosas más que no tienen, se mire como se mire, ninguna parte positiva, al menos para nosotros, los humanos. En estos casos, ajo y agua, o mejor alguna otra expresión mucho más dura que ahora mismo no se me ocurre.

Parece que no se sabe cuándo surgió esta expresión popular, que no registran los diccionarios de la RAE ni los libros clásicos. Podemos ver muchos ejemplos de su uso actual en el CORPES. Oído también en la serie El inmortal, episodio 4 más o menos en el minuto 10, en una escena muy divertida. Por cierto, en otro orden de cosas, parece que hay un restaurante en Murcia que se llama Ajo y agua. No sé yo… Quizá habrá que ir a probar, cuando menos para saber por qué se llama así, ¿no? Los platos tienen muy buena pinta. ¿Dónde estará el ajo y agua? ¡Misterio!

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El juramento de Aníbal

Estaba leyendo un libro de Jules Verne y me he encontrado con esta frase:

Un jour, en mars, Marcel venait, pour la millième fois, de se renouveler à lui-même ce serment d’Annibal, lorsqu’un des acolytes gris l’informa que le directeur général avait à lui parler.

Vaya, ¿qué será ese juramento de Aníbal? Tendré que buscar información al respecto, faltaría más. Ya que he aprendido algo, pues lo comparto con los que quieran leer esta entrada. Resulta que el padre de Aníbal Barca, Amílcar Barca, el gran general cartaginés que luchó contra los romanos en la Primera Guerra Púnica y perdió, y que también se puso a conquistar la península Ibérica, sentía un gran odio por los romanos, como es natural si te dedicas a la guerra. Cuando su hijo tenía nueve años, le hizo jurar odio eterno a Roma. Fue un juramento en toda regla, en el ara de sacrificios, según cuentan el historiador Tito Livio y otros eruditos de la época. Debido a este juramento, dedicó su vida a luchar contra los romanos, sus mortales enemigos.

Algunas obras de arte presentan la escena del juramento, como el tapiz de la catedral de Zamora, del siglo XVI, con una leyenda esclarecedora, que forma parte de una serie de tapices dedicados a Aníbal, o el cuadro de Johann Heinrich Schönfeld, pintor alemán del siglo XVII. También podéis ver una película sobre ese odio eterno: Aníbal, el peor enemigo de Roma, de Edward Bazalgette (2006), entre documental y ficción, que se puede ver el YouTube. Si os interesa la vida de Aníbal, podéis leer un libro que se llama justamente El juramento de Aníbal, de John Prevas, una biografía pensada para no expertos en historia.

Bueno, ahora ya sabéis de qué va el tema si os encontráis un juramento de Aníbal en una obra de ficción o no ficción. Se trata de jurar odio eterno a alguien y hacer todo lo posible para destruirlo. Muy bonito no es, desde luego, pero da la sensación de que muchos han hecho ese juramento, ¿no? ¡Mundo cruel!

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Un respeto, por favor (busca el error)

—Aporreas las teclas como si estuvieras muy cabreada, Laura. ¿Qué te pasa?

—Ayer me escribió la vendor manager de una agencia para decirme que mi currículum le parece muy interesante y le gustaría que colaborara con ellos. Incluso me mandó un contrato de prestación de servicios. Intercambiamos varios mensajes y al final me preguntó si aceptaría hacer una pequeña prueba de traducción. Le dije que primero sería mejor que nos pusiéramos de acuerdo en cuanto a las tarifas, para no trabajar en balde. Me preguntó muy amablemente mis tarifas habituales. Se las dije. A partir de este momento, nada más, ninguna respuesta, silencio. ¡Estoy harta de ese trato! ¿Tanto cuesta mandar un sencillo mensaje para decir que las tarifas no les encajan? ¡Soy una persona, cuanto menos merezco un respeto! ¿O no?

—Desde luego, cariño, pero déjalo, no vale la pena ponerse de mal humor.

—Siempre lo dejo, pero ya me he hartado. Le he mandado otro mensaje para preguntarle si ha recibido el primero y tampoco tengo respuesta, aunque he visto que lo ha leído. Es el colmo del desprecio. Si esta tarde no me ha contestado, la voy a llamar por teléfono.

Laura manda de vez en cuando su currículum a alguna agencia o editorial; esto le permite conseguir nuevos clientes y variar los temas de traducción. La suelen tratar bien, excepto algunas agencias, las que pagan peor, que a veces simplemente no contestan, como si una traductora con unas tarifas de lo más normal fuera una ogresa abusona que merece hundirse en los abismos del infierno. Esta vez, ha decidido no dejar pasar más este tipo de actitud, así que, por la tarde, llama a la agencia y pregunta por la vendor manager en cuestión, después de respirar hondo unas cuantas veces.

—¿Qué ha pasado con la agencia? —le pregunta Pol cuando regresa de la piscina—. ¿Has llamado?

—Sí, he llamado. La vendor manager me ha dicho que resulta que tiene mucho trabajo, que ya pensaba contestarme, pero es que mis tarifas son altas, ellos trabajan por la mitad. La mitad es una tarifa irrisoria, de estudiante en prácticas. Le he dicho que no cuesta nada mandar un sencillo mensaje para decirlo, que las personas merecen un respeto y un montón de cosas más. Me he quedado muy descansada, la verdad, así que llamaré siempre que me pase algo parecido. ¡Ya está bien! No volveré a saber nada de esta agencia, pero tampoco quiero. ¡Hala!

Hay un error en el texto. Bueno, uno voluntario, quizá haya más, involuntarios. ¿Te apetece buscarlo? Dentro de unas semanas, la solución, con su comentario.

Como muy bien dice Diana en su último comentario, la forma correcta, en este contexto, no es «cuanto menos» sino «cuando menos», que es lo mismo que «por lo menos», «como mínimo», «al menos»… La Fundéu lo explica claramente en la respuesta a esta consulta. También encontraréis muchos ejemplos de uso en el CORPES, casi todos con este significado. Eso no significa que «cuanto menos» no se pueda utilizar en otros contextos y con otro significado. Por ejemplo: «Cuanto menos trabajas, menos cobras». ¡Me ha salido un ejemplo un poco estúpido, pero en fin!

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Mis traducciones de Jules Verne

¿Qué se puede decir de la obra de Jules Verne? ¡Muchas cosas! Es inmensa por el número de novelas; es apasionante por la intriga, la acción y la aventura; es sorprendente por la cantidad de aparatos, materiales y técnicas que inventa, muchos de ellos premonitorios; es inquietante por el retrato psicológico de los personajes; es racional por el uso de la ciencia y la razón en su desarrollo; es fantástica e imaginativa por la profusión de situaciones inauditas; es geográfica por la perfecta ubicación en el mapa del transcurso de la acción… Es muchas cosas más. También se puede decir que es apta para todos los públicos, grandes, chicos, hombres, mujeres…

Siempre me ha gustado Jules Verne. De joven, leí algunas traducciones de sus obras más famosas. Más tarde, me pasé a las obras en francés. ¿Qué ocurre hoy si quieres leer una obra de Jules Verne en español? Pues que las traducciones siguen siendo las mismas de siempre. No muy buenas, la verdad. Es cierto que algunas editoriales han traducido de nuevo alguna obra, pero pocas, las más conocidas. Ante esta situación, hace muchos años que empecé a proponer una nueva traducción de sus obras a algunas editoriales, sin ningún éxito. Debo decir que nunca he tenido éxito cuando he propuesto la traducción de una obra, la que sea. ¡Nunca! ¡Nunca! ¡Nunca! ¿Por qué? Pues ni idea. Jules Verne no fue una excepción.

Sin embargo, esta vez no me quedé aquí, sino que me puse a buscar alternativas en la autoedición. Como no soy millonaria, ni siquiera rica, no me puedo permitir pagar una edición; pero Amazon me ofrecía una oportunidad que no implicaba ningún gasto. Me resistí durante mucho tiempo. ¡Publicar en Amazon, buffff! Seguí insistiendo con nuevas editoriales, de las que suelen publicar obras de dominio público, pero nada, nada de nada. Las editoriales tienen sus propios planes, como es normal, su programación y su manera de decidir qué traducen y qué no. ¡Tienen toda la razón, por supuesto! Ya tenía todo un libro de Jules Verne traducido a ratos libres, en periodos de poco trabajo. Así que decidí probar. Ha sido un trabajo muy laborioso, porque hay que hacerlo todo: traducir, revisar mil veces y consultar mucho, pero también maquetar y hasta elaborar la cubierta.

El resultado podéis verlo vosotros mismos en Amazon. Por ahora, son dos obras traducidas y editadas por mí, una de ellas revisada por una excelente correctora, María Eugenia Santa Coloma, con una introducción escrita por mí. Ya están a la venta en Amazon, en tres formatos, libro electrónico, tapa blanda y tapa dura: Robur el Conquistador y Dueño del Mundo. Se trata de dos obras poco conocidas que forman parte de la colección Viajes extraordinarios publicada en vida del autor por un gran editor de la época, Hetzel. Solo puedo decir que la experiencia de autoedición de traducciones de autores de dominio público ha sido para mí fantástica, porque puedo traducir lo que quiera, dar a conocer a autores y, sobre todo, a autoras poco conocidas y nada traducidas, y además pasar un buen rato (o un mal rato) decidiendo qué tipo de letra voy a utilizar, qué tamaño de fuente, qué tamaño de libro y un largo etcétera. Hacer la cubierta es otro martirio, pero muy divertido. ¡Solo me falta que os interesen y los compréis para ser totalmente feliz! ¿Os animáis?

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Las articulaciones del tronco

En el tronco, tenemos un montón de huesos: las vértebras, las costillas, el esternón, la clavícula, la escápula, el sacro, el cóccix, el hueso ilíaco y el pequeño hueso hioides. Vamos a ver cómo se articulan estos huesos con los que tienen cerca. Dejaremos para otra ocasión su articulación con los huesos de los brazos o las piernas. Hablaremos también de la articulación de la columna vertebral con la cabeza, de la que no hemos tratado en la entrada sobre las articulaciones de la cabeza. Vamos allá.

En primer lugar, ¿cómo se articula la columna vertebral con la cabeza? Pues a través de la articulación atlantooccipital, entre el hueso occipital y la primera vértebra, el atlas. En realidad, son dos articulaciones, derecha e izquierda, de tipo cóndilo. Actúan juntas y permiten mover la cabeza hacia delante y hacia atrás, y hacia ambos lados.

El atlas (primera vértebra) y el axis (segunda vértebra) se articulan por delante a través de la apófisis odontoides del axis: articulación atlantoaxoidea media. También se articulan por los lados, a través de las apófisis articulares, derecha e izquierda. Las demás vértebras se articulan por las apófisis articulares superiores e inferiores con las vértebras que tienen encima y debajo. Son articulaciones que tienen poco movimiento individualmente, pero juntas permiten una gran movilidad del conjunto de la columna, tanto hacia delante y hacia atrás (flexión y extensión), como en rotación o hacia los lados. La articulación de la última vértebra lumbar con el sacro se llama articulación lumbosacra, y la que une el sacro al cóccix recibe en nombre de articulación sacrococcígea.

Entre los cuerpos de dos vértebras consecutivas, se encuentra el disco intervertebral, formado por un anillo fibroso y un núcleo pulposo. Permite amortiguar un poco la carga a la que se ven sometidas las vértebras debido al peso y el movimiento. Su grosor aumenta a medida que se desciende por la columna vertebral. No existe entre el atlas y el axis, y tampoco entre las vértebras sacras y coccígeas.

Las vértebras torácicas se articulan además con las costillas correspondientes (derecha e izquierda). La unión entre la costilla y la vértebra es doble, en la parte posterior del cuerpo vertebral (articulación costovertebral) y en la apófisis transversa (articulación costotransversa). La costilla se articula en la zona de unión de dos vértebras adyacentes, es decir que cada costilla se une a dos vértebras, excepto la primera y las tres últimas costillas, que solo se articulan con una vértebra. Por delante, las costillas se prolongan con el cartílago articular, que se une al esternón en las articulaciones esternocostales. Los cartílagos de las últimas costillas se unen al que tienen encima antes de llegar al esternón, de modo que solo existen siete articulaciones esternocostales.

La última articulación que nos queda en la parte superior del tronco es la de la clavícula con el esternón (articulación esternoclavicular), que es de tipo silla de montar, entre el extremo de la clavícula, el manubrio esternal y el primer cartílago costal. Por el otro lado, la clavícula se articula con el omóplato (articulación acromioclavicular), que es una articulación plana.

En la pelvis, tenemos articulaciones poco móviles, como la articulación sacroilíaca, que une el sacro con el ilion. También tenemos la sínfisis púbica, que une por delante los dos pubis. Estas articulaciones tienen una función muy importante durante el parto.

Vamos a ver ahora la traducción al francés de estas articulaciones.

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Gioconda Belli, escritora y poetisa

Acabo de terminar El país de las mujeres, de la escritora nicaragüense Gioconda Belli. ¡Me ha encantado! A decir verdad, no es la primera obra suya que leo. Ya conocía La mujer habitada, Poesía reunida, Sofía de los presagios y El intenso calor de la luna. Y me quedan muchas obras suyas más. Dicen que el 70 % de los lectores de la escritora son mujeres. ¡Vosotros os lo perdéis, hombres! Porque su poesía y su prosa es una delicia para nosotras y para vosotros. ¿Que defiende la causa feminista? Sí, ¡y qué! ¿Acaso las mujeres no son defendibles? ¿Acaso no es una buena causa? ¿Que estuvo con el Frente Sandinista? Pues también, entre 1970 y 1994. Ahora lo ataca con todas sus fuerzas y no tiene ningún problema en admitir el cambio. ¡Bravo, mujer!

Gioconda Belli nació en la capital de Nicaragua, Managua, en 1948. En 1970, empezó a escribir poesía, a la que se añadió más tarde la prosa, y no ha parado. Compaginó siempre su actividad política y literaria. En su lucha contra el dictador nicaragüense Anastasio Somoza, tuvo que exiliarse a México y Costa Rica. La actual situación política de Nicaragua la obliga a vivir fuera de su país, al parecer en Madrid. Debe ser durísimo que un compañero en la lucha contra una dictadura en tu juventud te obligue a los 73 años a marcharte de tu país y a atacar algo que ya no es lo que defendiste, algo que se ha convertido en otra dictadura. Muy duro y muy triste.

A pesar de todo, tengo la sensación de que Gioconda Belli es una mujer alegre y optimista, al menos eso transmite el libro que acabo de leer, El país de las mujeres. ¿De qué va la novela? Pues transcurre en un país imaginario, Faguas, que muy bien podría ser Nicaragua, donde el Partido de la Izquierda Erótica (PIE), fundado por cinco mujeres hartas de los malos gobiernos masculinos, llega al poder. En el primer capítulo, la presidenta, Viviana Sansón, recibe un balazo en la cabeza y acaba en coma en el hospital. El resto de la novela va presentando la formación del partido y la vida de sus cinco fundadoras, a través de diferentes tipos de capítulos. En alternancia con notas de prensa y las actuaciones de las otras cuatro responsables del Gobierno mientras Viviana está en coma, hay capítulos en los que Viviana se ve en una habitación donde encuentra todos los objetos que alguna vez perdió, a través de los cuales nos vamos enterando de diferentes aspectos de su vida. Bueno, no os cuento más. Solo os diré que es un libro alegre, triste, conmovedor, cañero y que te lleva a reflexionar, tanto si eres mujer como hombre, por supuesto. Os pongo unas citas para que catéis un poquito de esta excelente obra.

«Con Eva, Carla Pravisani y la Ifi habían montado juntas el reality show de los hombres domésticos que fue un éxito fabuloso en Faguas. Se rio sola recordándolo.
«Los campeones caseros» lo bautizaron. No imaginaron que habría tantos voluntarios, pero los tentó el premio de una casa nueva, totalmente amoblada, en uno de los repartos bonitos de casas prefabricadas que el gobierno construyó. De los muchos candidatos, escogieron a cinco. Cada semana, un equipo de televisión filmaba a uno de ellos, de la mañana a la noche, haciendo los oficios domésticos. El show se transmitía diario. Al final de las cinco semanas, la gente y un panel de juezas, amas de casa, votó por el mejor. Silvio, Adolfo, Jaime, Joer, Boanerges, eran todos padres de familia, ex empleados del Estado, unos más acomodados que otros. Fue divertidísimo verlos lidiar con los pañales cagados como si fueran bombas nucleares, con el asco pintado en la cara, tapándose la nariz. Para limpiar los culitos, el que menos, usaba diez toallas húmedas o medio rollo de papel higiénico. Boanerges, que había sido militar, organizó a los hijos como batallón y los ponía a trabajar, mientras él veía programas deportivos (no ganó por supuesto). Jaime solo sabía hacer carne asada y se pasaba en la barbacoa toda la mañana, dejando que la hija limpiara la casa.
A Silvio, que tenía lavadora, se le encogió toda la ropa. Los hijos tuvieron que andar con pantalones brincacharcos y camisas que parecían del tiempo de los hippies; la tortura de Adolfo era la limpiada de los baños. Ese mantenía la casa ordenada porque escondía todo lo que estaba mal puesto, metiéndolo en cualquier gaveta.»

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El cielo de Salamanca

Salamanca tiene dos cielos, uno podríamos decir que es una obra de arte de la naturaleza, el que ven los salmantinos todas las noches si no hay nubes; el otro es una obra de arte humana y se encuentra en una bóveda de la Universidad de Salamanca. Este verano, parece ser que los dos cielos coincidirán en su configuración, así que vamos a ver si descubrimos algo más sobre esa bóveda maravillosa.

Como es bien sabido, la Universidad de Salamanca es la más antigua de España y una de las más antiguas de Europa, después de las universidades de Bolonia, París, Oxford y Cambridge. Fue fundada en 1218 por Alfonso IX de León y funciona desde entonces. Los edificios históricos actuales datan de los siglos XV y XVI, se encuentran en una plaza que se llama Patio de Escuelas y son: el edificio de Escuelas Mayores, el edificio de Escuelas Menores y el Hospital del Estudio. Justamente en el edificio de las Escuelas Menores, se encuentra hoy el Cielo de Salamanca, una pintura mural atribuida al pintor Fernando Gallego (finales del siglo XV), aunque antiguamente estaba en la biblioteca. La pintura representa una configuración del cielo, con constelaciones del zodiaco, entre las que figuran Leo, Virgo, Libra, Escorpio y Sagitario, y otras, como Hércules, Serpentario, Hidra y Centauro.

Según los expertos, el Cielo de Salamanca muestra la configuración del cielo en los días 15 a 28 de agosto de 1475. Parece ser que se trata de una configuración estelar muy poco frecuente, ya que solo se produce 23 veces en 1100 años, y se repetirá este año 2022, del 22 al 25 de agosto. ¡Así que fiesta, fiesta! La Universidad de Salamanca ha programado una serie de actos conmemorativos muy interesantes, que no solo tienen que ver con la maravillosa pintura mural, sino también con la astronomía, con observaciones del cielo para ver Mercurio, Marte, Júpiter, Saturno y Venus, además de las estrellas. ¡Una noche de fiesta astronómica sin alcohol, para no ver nada doble! ¡Y un buen motivo para visitar esta magnífica ciudad!

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Quijotadas

¿Qué es una quijotada? En mi «año Cervantes», me interesa todo lo que tenga que ver con las obras de este gran autor español del siglo XVI-XVII, así que vamos a ver lo que dice el diccionario. Dice el DLE que una quijotada es una acción propia de un quijote. ¡Ya empezamos! Bueno pues vamos a ver qué es un quijote, porque, si lo escriben en minúscula, será porque no es un nombre propio. Resulta que un quijote es un «hombre que, como el héroe cervantino, antepone sus ideales a su conveniencia y obra de forma desinteresada y comprometida en defensa de causas que considera justas». ¡Ahora sí queda claro!

Para comprender a qué se refiere, vamos a ver cómo actuaba don Quijote y cuáles eran esos ideales que anteponía a sus intereses. Don Quijote era un hidalgo, es decir, alguien de la baja nobleza, que leía muchas novelas de caballerías en su abundante tiempo libre. Las novelas de caballerías eran algo así como las películas de superhéroes actuales, muy leídas en la época, por los que sabían leer, claro. Eran pura ficción y en ellas había un caballero andante muy hábil con las armas y con mucha fuerza y valor, que andaba por el mundo arreglando todo tipo de problemas, luchando contra gigantes, liberando princesas oprimidas y cautivos, guerreando con malvados de toda índole; todas sus hazañas las ofrecía a su amada, una mujer idealizada, bellísima e inalcanzable. Las novelas de caballerías se originaron en Francia en el siglo XII, con Chrétien de Troyes (Li chevaliers de la charrette, Li contes del Graal y muchas otras). En España, la obra más famosa es Amadís de Gaula, cuyo origen se sitúa en el siglo XIII o XIV, pero que Garci Rodríguez de Montalvo redactó en su versión actual.

Así que don Quijote, de tanto leer este tipo de novelas, parece que enloqueció. Su locura consistía en creerse un caballero andante y hacer suyo el ideal de luchar contra el mal, andando de un lado para otro con su viejo y flaco caballo Rocinante y acompañado, después de la primera salida, de su escudero Sancho Panza. Ve gigantes donde hay molinos, ve ejércitos donde hay ovejas, ve pobres cautivos donde hay malhechores apresados, ve princesas donde hay simples mujeres… La lucha contra los malos unas veces le perjudica a él, como cuando arremete contra los molinos de viento pensando que son malvados gigantes y las aspas del molino lo derriban, y otras además es un peligro para todos, como cuando libera a un montón de delincuentes creyendo que unos malvados los llevan cautivos. Sancho Panza se da cuenta de que todo eso es un error, pero don Quijote no le hace ni caso. Al final, incluso le siguen la corriente y le organizan historias para que pueda ejercer de caballero andante.

Dicen que Cervantes tenía la intención de acabar con el éxito de las novelas de caballerías, cosa que consiguió, pero las novelas tienen muchas lecturas, algunas o quizá la mayoría personales. Yo me pregunto si no estaré interpretando alguna cosa como don Quijote y actuando mal por ignorancia, pensando hacer algo bueno. ¿Estoy viendo en alguna parte gigantes que en realidad son molinos? ¿Estoy haciendo quijotadas? ¡Hay que prestar mucha atención! Aunque quizá las mujeres no podemos hacer quijotadas, ¡esa es otra!

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El sexo de los cocodrilos

El sexo de los cocodrilos no se determina a partir de los cromosomas sexuales, sino de la temperatura de incubación del huevo, es lo que se llama «determinación sexual por temperatura». Curioso, ¿verdad? Por ejemplo, en algunas especies, si la temperatura es inferior a 30 grados, entonces se desarrollará un hembra; si es superior a 33 grados, más o menos, será un macho, aunque las cosas no son tan sencillas ni se pueden generalizar, como veremos más adelante. Estos animales no tienen cromosomas sexuales diferenciados, XX para la hembra y XY para el macho, sino que los genes que dan lugar a los caracteres sexuales se encuentran distribuidos en los cromosomas no sexuales, llamados autosomas. ¡Pensaréis que, con el cambio climático, las hembras de algunas especies lo tienen muy mal! Bueno, en realidad los machos lo tienen peor, ¡muchos y con pocas hembras! Bromas aparte, vamos a estudiar un poco el tema. Para empezar, ¿cómo se clasifican lo que habitualmente llamamos cocodrilos?

En realidad, tenemos que diferenciar al cocodrilo del caimán, el aligátor y el gavial, que se parecen, pero no son lo mismo. Todos pertenecen al orden Crocodylia, que tiene tres familias: Crocodylidae (cocodrilo), Alligatoridae (aligátor y caimán) y Gavialidae (gavial). Cada una de estas familias tiene cierto número de especies. Por ejemplo, la familia Crocodylidae tiene catorce especies: Crocodylus acutus, Crocodylus cataphractus, Crocodylus intermedius, Crocodylus johnsoni, Crocodylus mindorensis, Crocodylus moreletii, Crocodylus niloticus, Crocodylus novaeguineae, Crocodylus palustris, Crocodylus porosus, Crocodylus rhombifer, Crocodylus siamensis, Osteoleamus tetraspis, Tomistoma schlegelii. La familia Alligatoridae, por su parte, tiene ocho especies: Alligator mississippiensis, Alligator sinensis, Caiman crocodilus, Caiman latirostris, Caiman yacaré, Melanosuchus niger, Paleosuchus palpebrosus, Paleosuchus trigonatus. Por último, la familia Gavialidae tiene solo una especie: Gavialis gangeticus.

Volvamos al sexo. Resulta que existen diferentes sistemas de determinación del sexo en los animales (ya no hablemos de las plantas). Puede ser que existan cromosomas sexuales diferenciados de los demás o puede ser que no, como ocurre con los reptiles. Si existen cromosomas sexuales, puede ser que la hembra tenga dos iguales (XX) y el macho tenga dos diferentes, uno igual a la hembra y otro diferente (XY). Esto es lo que ocurre con los mamíferos y otros animales. Es nuestro caso, claro. También puede ser que la hembra tenga dos cromosomas X (será XX) y el macho solo uno (XO), como ocurre con algunos insectos. Otra posibilidad es la contraria: las hembras solo tienen un cromosoma sexual (XO) y los machos tienen dos (XY), como ocurre con el ratón campestre. Las aves, las mariposas y algunos peces tienen cromosomas sexuales iguales en los machos y diferentes en las hembras, al revés que nosotros; en este caso, los machos son ZZ y las hembras ZW. Se cambian las letras para distinguirlos del sistema XX/XY. O sea que una gallina es ZW y un gallo ZZ. Las cosas pueden complicarse más, pero vamos a dejarlo aquí en cuanto a la diferenciación del sexo en especies que tienen cromosomas sexuales.

Otras especies, como hemos dicho antes, no tienen cromosomas sexuales, los genes que determinan el sexo están en cromosomas diferentes de los normales, por decirlo así. Este sistema tampoco es homogéneo, sino muy variable según las especies y depende de la temperatura de incubación de los huevos. Parece ser que se pueden establecer cuatro sistemas: se desarrolla un macho a temperaturas bajas y una hembra a temperaturas altas, como ocurre en muchas tortugas y lagartos; se desarrolla una hembra a temperaturas bajas y un macho a temperaturas altas, como ocurre en muchos cocodrilos; se desarrollan hembras tanto a temperaturas bajas como altas y machos a temperaturas intermedias, como ocurre en algunos cocodrilos, tortugas y lagartos; se desarrollan machos tanto a temperaturas altas como bajas y hembras a temperaturas intermedias.

El tema es complejo, pero, en estos tiempos de cambio climático, tiene mucha trascendencia, sobre todo en caso de especies en peligro de extinción. Como complemento, podéis leer este artículo, que además tiene una bibliografía muy extensa. Veamos ahora la traducción al francés de algunos de los términos utilizados. Por cierto, la ciencia que estudia los reptiles y los anfibios es la herpetología, por si no lo sabíais, como yo.

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